Intérpretes de piano o clavecín contemporáneas de Wanda Landowska fueron las hermanas francesas Lili y Nadia Boulanger, Marie Jaëll (también francesa), la venezolana Teresa Carreño, la alemana Louise Le Beau, la brasileña Guiomar Novaes y la británica Myra Hess.
Los instrumentos de tecla fueron elegidos desde el Renacimiento por multitud de mujeres que encontraron en el ámbito de la música de cámara, en ambientes cortesanos, religiosos, o burgueses posteriormente, el espacio idóneo para desarrollar sus inquietudes artísticas. A Wanda Landowska la precedieron clavecinistas como la italiana Isabella Leonarda y la francesa Élisabeth de la Guerre, virtuosa del clavecín. Ya en el Clasicismo, siguieron esta senda Marianne von Martinez y Theresia von Paradis. Posteriormente, en el S. XIX, la práctica del clavecín se sustituye por el piano, y destacan compositoras e intérpretes como Clara Wieck, Fanny Mendelssohn o Johanna Kinkel. Sería a finales del siglo XIX cuando Landowska recupera el uso del clavecín para interpretar el repertorio de música barroca.